Cuando se acerca una tormenta, muchas aves buscan refugio y huyen del viento. El águila, en cambio, abre sus alas y aprovecha la fuerza de la tormenta para elevarse más alto que nunca.
No teme a la dificultad: la transforma en su aliada.
Los desafíos pueden hundirnos o impulsarnos, según cómo elijamos enfrentarlos. La actitud lo cambia todo.
Preguntas para reflexionar
- ¿Qué tormenta estás atravesando hoy?
- ¿La estás viendo como enemiga o como oportunidad de elevarte?
- ¿Qué podrías hacer diferente para usar esa fuerza a tu favor?
